Hola a todos. Me llamo Beatriz Espín y el pasado julio me gradué en Traducción e Interpretación de inglés por la Universidad de Alicante.

La idea de crear un blog de traducción llevaba rondándome desde las primeras semanas del grado, pero hasta ahora no había querido lanzarme a la piscina. Soy una persona bastante activa en las redes sociales y me he dado cuenta de que las dudas de los estudiantes de traducción se repiten una y otra vez. Me hice traductora porque quería ayudar a la gente, así que cómo mejor que empezar ayudándoos a vosotros, estudiantes, mis compañeros. Este es también mi pequeño proyecto para devolver toda la ayuda que he recibido a lo largo del grado. ¡Empezamos!

Bachillerato

La primera vez que oí hablar de la carrera de Traducción e Interpretación fue en una estancia de estudios en Irlanda durante el verano entre 4º de la ESO y 1º de Bachillerato. Me encantó la idea y se convirtió en mi primera opción. El inglés se me daba muy bien, quería ser como Nicole Kidman en La intérprete, trabajar en la ONU, en el Parlamento Europeo… ¿por qué no?

Para entrar en Traducción e Interpretación por inglés, y en muchas universidades también francés, se necesita una media (bachillerato+selectividad) más bien alta. Para hacerse una idea, en 2019 las notas de corte en la Universidad de Alicante han sido:

  • 11,792 para inglés,
  • 9,242 para francés y
  • 5 para alemán.

Siempre pueden variar, y está claro que serán diferentes en cada Universidad, pero está bien tenerlo en cuenta. Yo entré por inglés con una nota parecida a la de 2019 que me costó bastante conseguir. Hice el Bachillerato de Humanidades y me presenté a la Fase General de la Selectividad en Castilla-La Mancha con Lengua Castellana, Inglés, Filosofía y Literatura Universal, dejándome Latín y Griego para la Fase Específica.

El grado de Traducción e Interpretación

Cuando recibí las notas de Selectividad, solicité universidades y grados por toda España. Mi primera opción siempre fue Traducción e Interpretación con inglés y después con francés, la tercera variaba entre Lenguas Modernas y Filología Inglesa. Para ser honesta tengo que deciros que no entré en mi primera opción (la Universidad de Granada) por medio punto, pero casi cinco años después no me arrepiento de haber estudiado en la Universidad de Alicante.

También quiero aclarar que para este grado necesitáis mínimo un B1 en vuestra lengua B, la lengua por la que entráis. El nivel de inglés que se exige en las pruebas de Selectividad es de B1. Mi nivel en ese momento era de C1 gracias a las clases en academias privadas y una estancia de verano en Irlanda, lo que me facilitó mucho las cosas en el grado. También había estudiado francés durante seis cursos en el instituto y el verano anterior había hecho un curso de B1 en otra academia privada. Es una decisión muy personal, pero nunca me planteé solicitar alemán como lengua B aunque llevase un curso estudiando el idioma (también a través de clases particulares) porque sabía que no iba a llegar al nivel exigido. Algunas universidades hacen una prueba de nivel de la lengua B antes de matricularse (no la Universidad de Alicante), pero en el caso de que no tengáis que pasar ese filtro y entréis por una lengua B que no domináis bien, mi consejo es que os dediquéis a estudiarla en cuerpo y alma cuanto antes.

Los planes de estudios del primer curso de Traducción e Interpretación suelen ser similares entre sí:

  • tendréis las llamadas clases «de idiomas», tanto de vuestra lengua A (que puede ser castellano o la lengua cooficial si estudiáis en una comunidad autónoma bilingüe), como de vuestra lengua B. También se puede incluir una lengua C, para la que universidades como la de Granada ofertan desde francés hasta idiomas más «exóticos» como el ruso o el chino. Como veis, hay muchas combinaciones de idiomas posibles que harán atractivo vuestro perfil profesional en un futuro, por lo que mi consejo es que os intereséis por las lenguas que oferta cada universidad a la hora de hacer la preinscripción. Yo, por ejemplo, tenía muy claro que quería estudiar ruso y tanto Granada como Alicante lo ofertaban (aunque esta última como lengua D).
  • Y también descubriréis el mundo de la traducción con asignaturas de introducción a la Traducción General (partiendo de la lengua B a la lengua A) y de las herramientas para traducir como Documentación, Lingüística o Terminología.

También es importante que dominéis bien vuestra lengua materna o lengua A. Las faltas de ortografía no se pasarán por alto en este grado. Tendremos que construir oraciones correctas en nuestra lengua A, en lo que respecta al sentido, la ortografía y la puntuación. Aunque se os puede pasar alguna errata, lo ideal es que reviséis vuestros textos y traducciones antes de darlos por terminados.

Otra de las dudas que se suele preguntar es: «he entrado por francés, pero quiero hacer el grado por inglés, ¿cómo puedo cambiarme?». Bien, cuando yo pregunté esto en la secretaría de la facultad de Traducción de la Universidad de Granada en el 2015, la respuesta fue que cuando quedan plazas libres, el orden es el siguiente:

  • primero alumnos que están cursando Traducción e Interpretación con otras lenguas B,
  • y después los que están cursando otros grados afines (ej.: Filología Inglesa).

Es muy probable que cada universidad siga su propio criterio, así que siempre podéis aseguraros antes llamando a la secretaría de la facultad que tengáis en mente.

Si tenéis alguna duda más, no dudéis en dejármela en los comentarios.

Foto obtenida en Pexels.

Una idea en “Aviso a (futuros) estudiantes de traducción”

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